FREDÉRIQUE TORRES

ObraS
YIN YANG
Oleo sobre lienzo
89 × 116 cm
Esta obra representa una figura femenina desnuda, replegada sobre sí misma, aislada sobre un fondo negro profundo que contrasta con la blancura casi irreal del cuerpo. Esta oposición radical entre sombra y luz evoca una tensión fundamental, cercana al yin y el yang, donde los contrarios coexisten sin anularse.
El cuerpo, a la vez masivo y vulnerable, ocupa un espacio de silencio y contención. La postura cerrada y la mirada baja sugieren un estado de introspección, una presencia suspendida entre fuerza y fragilidad. El blanco no funciona aquí como símbolo de pureza idealizada, sino como una materia sensible, marcada por ligeras huellas que revelan la memoria y la imperfección de lo vivo.
El negro circundante actúa como un espacio mental, un vacío activo que absorbe la mirada y refuerza el carácter intemporal de la figura. Entre estos dos polos — oscuridad y claridad, interioridad y exposición — la obra cuestiona el lugar del cuerpo femenino como territorio de tensión, de juicio y de posible reconciliación de los opuestos.